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HYDE PARK

Con 145 hectáreas, Hyde Park es el parque más grande de Londres, un reducto de tranquilidad en el que se pueden dar largos paseos o practicar el jogging, o también sentarse en cualquiera de sus bancos y disfrutar de la compañía de las ardillas, gansos y otros animales.

A buen seguro será un lugar, junto con el Regent's Park, frecuentado por numerosos visitantes y turistas con motivo de las Olimpiadas Londres 2012 que tendrán lugar durante el verano de 2012. En cualquier caso, el Hyde Park es muy frecuentado sobre todo por los mismos londinenses, quienes aprovechan para aislarse de la vida urbana, a pesar de tenerla a las mismas puertas del parque. El silencio que reina en este recinto repleto de lagos, césped y vegetación diversa es algo muy valorado por todos aquellos que lo visitan diaria o eventualmente.

hyde park en la instantanea

Es frecuente también la celebración de ferias de diferente naturaleza, otra excusa más para perderse en sus interminables caminos.

Serpentine es el lago artificial que recorre una parte de Hyde Park y que se puede disfrutar a bordo de las embarcaciones de recreo. Otra de las aficiones de algunos londinenses es dar de comer a los gansos, o bañarse allí en Navidades con unas temperaturas por debajo de los cero grados. Un puente separa el lago de Kensington Gardens, adyacente al Hyde Park. En el Serpentine hay una zona llamada Lido en donde la gente puede bañarse previo pago. Precisamente, esta zona acogerá la etapa de natación en el triatlón de las Olimpiadas Londres .

Al noroeste encontramos un lugar llamado Speaker's Corner, una atracción en la que cualquiera puede dar discursos (con ciertos límites), como ya se haca durante el siglo XIX por diversos pensadores y personajes influyentes.

Además del lago Serpentine, en el Hyde Park existe otra gran zona llamada Rotten Row, la vía iluminada a través de la cual paseaban los carruajes y caballos. En sus sendas y recodos, los visitantes pueden encontrarse con recodos de elevado valor sentimental como el Memorial dedicado a la malograda Diana de Gales, otro referido al Holocausto o también el Albert Memorial.

En el año 1536 el Hyde Park pasó a pertenecer a Enrique VIII, que lo expropió al igual que los monasterios pertenecientes a la Abadía de Westminster. En el siglo XVII se abrió al público (hasta entonces estaba dedicado a la caza de jabalíes), y podían verse duelos entre caballeros, así como a diferentes paseantes enmascarados.